Su cuerpo no soportó la violencia de las patadas y los puñetazos de los arrebatadores. Luego de agonizar durante dos días, la escribana María Isabel Osores, de 65 años, falleció el lunes a la noche en un sanatorio. Sus familiares y amigos, entre la impotencia y el dolor, avisaron que no se quedarán de brazos cruzados. "Mañana (por hoy) vamos a estar todos a las 20 en la plaza Independencia. Queremos que los delincuentes respondan por lo que hicieron. Pero, sobre todo, vamos a protestar contra la inseguridad, para que la gente pueda salir tranquila a la calle", dijo consternada Magalí Robles, vecina y comadre de la escribana.

El sábado a la mañana, Osores caminaba a pocos metros de su casa, situada en calle La Plata al 100, en Villa Alem.

Buscaba un taxi que la trasladara a la terminal de ómnibus, pues debía viajar a Metán, Salta, para visitar a su madre, de 97 años.

Como sólo iba a pasar el día, llevaba dos bolsas -en una golosinas; en la otra algunas prendas- y una cartera. Esto último fue lo que llamó la atención de dos delincuentes que viven a tres cuadras de la vivienda de la escribana.

Todo parece indicar que los ladrones trataron de quitarle la cartera a Osores, pero como la correa no se rompía y la mujer comenzaba a pedir auxilio, la golpearon ferozmente. La levantaron en vilo y la arrojaron sobre la vereda, por lo cual la mujer golpeó su cabeza contra el cordón. Luego la patearon salvajemente, sobre todo en el rostro. La escribana fue llevada a un sanatorio, donde quedó internada. Los médicos les avisaron a la familia horas después, que el diagnóstico era desalentador: la paliza le había provocado lesiones irreversibles en el cerebro.

La Policía montó un operativo cerrojo en la zona del canal de barrio San Cayetano, a pocas cuadras de la casa de Osores. Los datos que manejaban los investigadores de la sección Robos y Hurtos indicaban que los autores del atraco serían dos jóvenes que suelen reunirse en el puente. A Jorge Ezequiel Méndez lo conocen como "Bebelú"; a Rubén Walter Páez lo apodan "Soldadito". Ambos tienen 18 años y, según la Policía, serían quienes atacaron a la escribana. Agentes a cargo de los comisarios MiguelLuna, AdriánAlvarez, HumbertoRuezga y RaúlFerreira irrumpieron en esa zona y detuvieron a los jóvenes. También apresaron a Franco Alejandro "Carita" Vázquez, de 18, y a José Eusebio "El Tuerto" Sueldo, de 32, sindicado como líder de la banda.

Durante el operativo, encontraron la cartera de Osores. Ya no estaban los $ 50 ni los dos celulares que tenía la víctima. Pero sí otros elementos que permitieron saber que ella era la dueña del bolso.

El juez Alfonso Zottoli, ordenó la detención de los cuatro, a pedido de la fiscala Adriana Giannoni.

Ahora, los investigadores cambiarán la imputación. Sobre la base de los elementos que se obtengan, el expediente quedará caratulado como homicidio en ocasión de robo o robo seguido de muerte. El Código Penal prevé la prisión de prisión o reclusión perpetua para ambos delitos.

La fiscala, por ahora, no volverá a indagar a los sospechosos, que cuando fueron interrogados por primera vez decidieron hacer uso de su derecho a guardar silencio.

La Policía maneja la hipótesis de que "Bebelú", "Soldadito" y los otros detenidos forman parte de una banda que se dedicaba a perpetrar violentos arrebatos en la zona de las primeras cuadras de la avenida Roca.

"¿Qué hacían en la calle?"
"Ellos (por los sospechosos) tenían un frondoso prontuario. ¿Qué hacían en la calle? Realmente no se entiende", se lamentó Robles.

En Villa Alem, el caso de la escribana -que también enseñaba música en Banda del Río Salí- generó profundo pesar. Ayer, mientras despedían sus restos, sus amigos, compañeros de trabajo y familiares se pusieron de acuerdo para expresar públicamente su posición por lo que ocurrió. "Acá hay mucha impotencia. Todo el mundo está muy mal. Sus colegas organizaron la marcha para que pedir justicia, y también para exigir que a nadie más le ocurra lo que pasó con María Isabel. Nosotros también vamos a estar allí, y la idea es que quien quiera unirse, lo haga", aseveró Magalí.